La Catedral de San Patricio, de culto anglicano

Catedral de San Patricio 1

Cuenta la Historia de Dublín cómo San Patricio convirtió a los celtas, evangelizando Irlanda. Tras un trágico pasado en el que llegó a ser vendido como esclavo, y tras haber huido de sus captores, San Patricio se asentó en Irlanda. Su fé le impulsaba a enseñar sus creencias cristianas a los celtas, entonces habitantes de estas tierras. En lo que hoy es Dublín, San Patricio bautizaba a los conversos en un antiguo pozo que aún ahora se conserva como recuerdo a ese importante episodio del pasado dublinés en lo que hoy son los jardines de la actual Catedral de Saint Patrick, consagrada al santo irlandés.

Este lugar siempre ha conservado, desde entonces, allá por el siglo V, un templo que se erigió en torno a aquel pozo. Años después, tras la llegada de los visigodos, los normandos construyeron un templo mayor, una iglesia de piedra, en el año 1191, fecha en la que se consagró como Colegiata, convirtiéndose en la base de la posterior construcción que dio forma a la Catedral (status que alcanzó en el año 1224) en el siglo XIII. Desgraciadamente, la iglesia hubo de pasar por diferentes vicisitudes, como el incendio del año 1370. Hubo de reconstruirse la torre occidental y más tarde, en el año 1749, se añadiría la aguja.

Su historia es fiel reflejo de la historia dublinesa y de los enfrentamientos con la corona británica. Tras la invasión inglesa, los británicos adoptaron la iglesia a su culto, el anglicano o protestante, pero le mantuvieron el nombre como afrenta dolorosa contra los irlandeses. Curioso este hecho de que una iglesia de culto protestante mantenga un nombre católico. Incendios y profanaciones labraron los años venideros hasta que primero la labor de Jonathan Swift, deán de la iglesia entre los años 1713 y 1745 (y famoso escritor autor de “los viajes de Gulliver”), y posteriormente la generosidad de Benjamin Guinness en el año 1860 permitieron reverdecer todo su esplendor.

Fue aquí también donde se escuchó por primera vez en la ciudad el Mesías de Haendel en el año 1742.

La visita a la iglesia es espectacular. Con una belleza serena sus piedras rezuman toda esta trágica historia, reflejada finalmente en el coro donde se encuentran todos los estandartes y escudos de los Caballeros de San Patricio, una orden fundada por el rey Jorge III en el año 1783.

Catedral de San Patricio 2

Pero antes de eso, y en un lugar preferente, en la entrada sur, la principal, se encuentra la lápida que marca el sitio donde reposan los restos de Joanthan Swift y su esposa, su principal mentor. Junto a él, unos bustos y otros recuerdos así como una selección de sus escritos rinden homenaje al insigne escritor y deán. Frente a él la estatua de San Patricio con las manos alzadas parece dar la bienvenida a todos sus fieles. Allí a la entrada hay levantados monumentos a algunas de las más importantes figuras políticas y militares relacionadas con Dublín.

De destacar es también el magnífico púlpito que se alza junto al transepto norte, donde además se muestran los estandartes de antiguos regimientos irlandeses. Bajo ellos está la “Puerta del Capítulo” a través de la cual cuenta la leyenda que el Conde de Kildare metió la mano a ciegas (aún a expensas de perderla) para sellar la paz con su acérrimo enemigo, el Conde de Ormond. Al lado, la campana hugonote, símbolo de la llegada de éstos a Irlanda.

La catedral se encuentra a poca distancia de la iglesia católica de Christchurch y a pocos minutos andando del Castillo de Dublín y la divertida área del Old Temple Bar.

INFORMACION SOBRE LA CATEDRAL DE SAN PATRICIO

  • Horas de visitas:
    • Todo el año de lunes a viernes de 9 a 18 h.
    • Sábados de marzo a octubre de 9 a 18,30 h. y de noviembre a febrero de 9 a 17,30 h.
  • Precios:
    • Adultos: 5,50 €
    • Estudiantes: 4,50 €
    • Familias (dos adultos y dos niños): 15 €
    • Entrada gratis con el Dublin Pass
  • Dirección: Saint Patrick Close, Dublin 8
  • Podéis ver más imágenes en: fotos de Dublín

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Categorias: Visitas en Dublin


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